Hace unos días, tocamos el tema del talento en el ajedrez. Si quieres saber cuál es tu nivel, ¡haz esta prueba de talento!
Y aunque es muy interesante hacer estos ejercicios y ver cómo nos desempeñamos, el verdadero valor de esa prueba no era saber si estabas en “nivel dios” (o en un nivel promedio), sino la idea de estudiar el ajedrez metódicamente.
Cuando ves a un jugador muy fuerte ―como un Gran Maestro― derrotando a otros jugadores con facilidad, y aparentemente con poco esfuerzo, seguro que te sorprendes. Incluso, te imaginarás que este jugador llegó a ese nivel simplemente por ser excepcionalmente talentoso.
Déjame decirte rotundamente: ¡NO! Un jugador talentoso alcanza este nivel de dominio del ajedrez, estudiando mucho y trabajando duro para perfeccionar sus habilidades.
De hecho, es muy probable que tengamos una idea equivocada sobre lo que es el talento. Mira lo que dice el ex-campeón mundial Garry Kasparov al respecto:

“El trabajo duro es un talento. La capacidad de exigirte y de insistir, practicando y estudiando más que los demás, es en sí misma un talento. Si cualquiera pudiera hacerlo, todos lo harían. Como cualquier otro talento, éste debe cultivarse para que florezca.”
Para ayudarte a ser un jugador más “talentoso” (de la manera correcta ☺), hemos decidido abrir inscripciones para el curso Comprensión posicional de Gran Maestro, a partir del 21 de septiembre. Este curso te permitirá sobrepasar a otros jugadores, formando y mejorando tu COMPRENSIÓN posicional y estratégica.
Vamos a trabajar con un número limitado de estudiantes en un grupo privado de Facebook. Por eso, la inscripción estará abierta sólo por unos días.



Comentarios 2
La idea de que el talento en ajedrez se construye con estudio metódico y no con un don innato es clave, sobre todo cuando uno ve a un Gran Maestro ganar con aparente facilidad. Ese mismo hábito de pensar en patrones y respuestas probables aparece en otros formatos de juego: en Noillirk (noillirk.app), un juego diario gratuito de adivinar palabras, se trata de anticipar las respuestas más comunes en lugar de memorizar variantes.
La idea de que el talento sin estudio metódico no basta me parece el punto más útil del texto, sobre todo cuando se desmonta la ilusión de que un Gran Maestro juega así solo por don natural. Ese trabajo constante para perfeccionar habilidades se nota también en otros formatos: incluso en un juego de palabras para jugar con amigos en el navegador, como Krillion (krillion.me), la práctica y la constancia pesan más que la chispa inicial.